La historia gira en torno a la muerte de una joven que según sus padres era una prestigiada “relacionadora pública” que frecuentaba, recibía y era recibida por gente importante; y que gustaba de fomentar las amistades. No obstante, para los ojos de la humanidad -masculina por cierto- era una simple puta bonita.
El implacable juez Bonifazi (Ugo Tognazzi) será el encargado de investigar el caso del presunto crimen teniendo como único sospechoso a Lorenzo Santenocito (Vitorio Gassman), un magnate empresario cínico, falso, corrupto, oportunista y mentiroso que buscará a toda costa librarse del asunto.

La jovialidad va por cuenta de Gassman; la intriga por Tognazzi.
En nombre del pueblo italiano es otro clásico de Dino Risi perteneciente al género de “comedia a la italiana” con un humor muy sutil pero exquisito.
Con un final inesperado, buenísimo; que en definitiva sorprende, la película se consagra con la categoría de imperdible.